¿Quiénes NO se deben operar?

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¿Quiénes NO se deben operar?

10 de febrero de 2026

Contraindicaciones reales en cirugía plástica estética y cuándo es mejor esperar

En cirugía plástica estética hay una verdad que vale más que cualquier resultado bonito: la seguridad.
Y la seguridad empieza por saber quiénes no se deben operar en este momento o quién necesita estabilizar su salud antes de entrar a cirugía.

Este blog no está hecho para asustarte. Está hecho para ayudarte a entender, con claridad, por qué a veces la respuesta responsable no es “sí”, sino “todavía no”.


Lo primero: no todo es “prohibido” o “permitido”

En medicina, casi todo se mueve en tres categorías:

  • Contraindicación absoluta: no se debe operar ahora porque el riesgo es demasiado alto.
  • Contraindicación relativa: podría operarse, pero solo si se corrige o se controla el factor de riesgo.
  • Candidata adecuada: el riesgo es razonable para una cirugía electiva.

Muchas pacientes creen que ser “no candidata” es un rechazo. En realidad, es un acto de cuidado: la cirugía estética es electiva y, cuando el riesgo se dispara, lo correcto es no operar. En estos casos, simplemente son pacientes que en este momento no se deben operar, no porque no puedan hacerlo nunca, sino porque primero se debe proteger su salud.


1) Personas con enfermedades autoinmunes no controladas

no se deben operar

Cuando una enfermedad autoinmune está activa o mal controlada, el cuerpo puede estar en un estado de inflamación sostenida. Eso puede traducirse en:

  • ◇ Brotes por estrés físico (cirugía, anestesia, posoperatorio)
  • ◇ Mayor riesgo de complicaciones de cicatrización
  • ◇ Mayor riesgo de infecciones
  • ◇ Recuperación más lenta o impredecible

Aquí la clave no es “tener” una enfermedad autoinmune, sino tenerla sin control. En términos prácticos, una paciente con lupus, artritis reumatoide, vasculitis u otra condición autoinmune debería considerarse candidata solo cuando:

  • ◇ Está estable, sin brotes recientes
  • ◇ Tiene seguimiento con su especialista
  • ◇ Tiene un plan claro para manejo perioperatorio de sus medicamentos
  • ◇ El cirujano valora que el beneficio supera el riesgo

Cuando no hay control, lo responsable es diferir la cirugía hasta estabilizar; en ese momento, la paciente no se deben operar, no como una prohibición definitiva, sino como una medida de seguridad hasta que su condición esté controlada.


2) Fumadores pesados o consumo de nicotina

Este punto es de los más importantes y, al mismo tiempo, de los más subestimados.

no se deben operar

La nicotina (y el tabaco en general) afecta la microcirculación, disminuye el oxígeno en los tejidos y aumenta el riesgo de:

  • ◇ Complicaciones que pueden comprometer el resultado y la seguridad
  • ◇ Mala cicatrización
  • ◇ Necrosis (muerte de tejido)
  • ◇ Infecciones
  • ◇ Cicatrices más gruesas o abiertas

En cirugía plástica, el tabaquismo se asocia de forma consistente con más complicaciones. Por eso, muchas guías y políticas clínicas exigen suspender tabaco por semanas antes de ciertos procedimientos.

las pacientes no se deben operar si:

  • ◇ Fuma activamente y no puede suspender
  • ◇ Usa vapeadores o cualquier producto con nicotina (porque el efecto vascular sigue siendo un problema)
  • ◇ Minimiza el consumo o no lo reporta con claridad

Si hay nicotina, se aumenta el riesgo. En cirugía estética, ese riesgo no se justifica, por lo que en ese momento las pacientes no se deben operar hasta eliminar ese factor y disminuir las probabilidades de complicaciones.


3) Obesidad mórbida

La obesidad mórbida no es un juicio estético; es un tema de fisiología y riesgo quirúrgico.

Cuando el IMC es muy alto (especialmente en rangos de obesidad severa o mórbida), suele haber mayor riesgo de:

  • ◇ Trombosis y embolia
  • ◇ Infección
  • ◇ Seromas
  • ◇ Dehiscencia (apertura de heridas)
  • ◇ Complicaciones anestésicas y respiratorias
  • ◇ Recuperación más lenta y resultados menos predecibles

Por eso, en cirugía estética se recomienda estar en un peso estable y, en muchos escenarios, cercano al ideal en el caso contrario no se deben operar por el momento.

La regla práctica no es “no puedes operarte nunca”, sino:

  • ◇ Primero se estabiliza peso y salud metabólica
  • ◇ Se disminuye el riesgo
  • ◇ Se elige el momento quirúrgico donde la cirugía sea más segura y el resultado tenga más sentido

4) Problemas de coagulación o antecedentes de sangrado/trombosis

Este punto sí es crítico.

Una cirugía estética implica disección de tejidos, vasos sanguíneos y un posoperatorio que requiere que el cuerpo cicatrice de manera ordenada. Si hay alteraciones de coagulación, el riesgo puede subir por dos lados:

  • Riesgo de sangrado: hematomas, reintervenciones, anemia, complicaciones de cicatrización
  • Riesgo de trombosis: coágulos en piernas o embolia pulmonar, que pueden ser eventos graves

La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos tiene guías específicas para pacientes con trastornos sanguíneos (blood dyscrasias) y enfatiza que, si se sospecha o existe un diagnóstico, debe haber evaluación y manejo adecuados antes de operar.

las pacientes no se deben operar si:

  • ◇ Tiene un trastorno de coagulación sin estudio o sin control
  • ◇ Está anticoagulada y no existe un plan seguro para el perioperatorio
  • ◇ Tiene antecedentes importantes de sangrado quirúrgico o trombosis sin evaluación completa

En estos casos, operar sin una ruta clara de seguridad no es responsable.


Señales que obligan a pausar y reevaluar antes de cualquier cirugía electiva

Independientemente del procedimiento, hay situaciones que deberían frenar la programación hasta aclararlas:

  • ◇ Infección activa en cualquier parte del cuerpo
  • ◇ Enfermedad crónica descompensada
  • ◇ Uso de sustancias que afecten cicatrización o coagulación sin control médico
  • ◇ Falta de adherencia probable al posoperatorio (porque la recuperación también es parte del resultado)

La cirugía estética no debería hacerse “a pesar de todo”, sino cuando el cuerpo está en condiciones razonables para recuperarse bien.


Conclusión

No operarse en un momento determinado no significa renunciar. Significa hacerlo con inteligencia.

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En la vida real, los escenarios más claros de cuándo no se deben operar incluyen:

  • ◇ Enfermedades autoinmunes no controladas
  • ◇ Fumadores pesados o consumo activo de nicotina
  • ◇ Obesidad mórbida (especialmente con comorbilidades)
  • ◇ Trastornos de coagulación o antecedentes de sangrado/trombosis sin manejo claro

La cirugía segura no empieza en el quirófano. Empieza cuando se elige bien el momento.

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